Calificó a Andalucía de “adocenada” y, a la Junta, de “caciques socialistas”
Aguirre, la cólera de Dios es un excelente film de Werner Herzog que narra cómo, en 1560, poco después de la destrucción del imperio inca, una expedición española parte de las montañas de Perú rumbo a las selvas del Amazonas, en busca de la legendaria tierra de El Dorado.
Cierta similitud en el título y el objetivo hubo en la visita a Andalucía de una encolerizada Esperanza Aguirre que parece que arribó en Málaga con el objeto de dejar su impronta de dirigente dura y sin escrúpulos en El Dorado andaluz con el que sueña o más bien delira con alcanzar su compañero Arenas.
“Arañazos electorales”
Vino, vio y ofendió. Ese sería el compendio de la fugaz visita de Esperanza Aguirre a Málaga en apoyo de Javier Arenas, en la precampaña andaluza. Ayer, la sede de los socialistas andaluces transpiraba enojo al entender que la Presidenta de la Comunidad de Madrid había traspasado esa delgada línea que separa la crítica electoral de la ofensa, mofa y humillación de unas instituciones legítimas y de unos representantes de un pueblo. No creen que a Javier Arenas le convenga más visitas de este tipo de dirigentes populares y afirman que Javier Arenas pensará que con compañeras de partido así para que quiere enemigos políticos. Sin embargo, Arenas, ante el alud de críticas y exigencias de retirada de las ofensas, ha apoyado a la lideresa y calificado el hecho de “pequeños arañazos electorales”.
“Caciques socialistas”
Aguirre, en su visita a Málaga, afirmó que había que “acabar con los caciques socialistas en Andalucía”.
Ejercicios de calentamiento
Horas antes de su reunión en Génova con Rajoy y Gallardón, la lideresa escenificaba en la capital malacitana toda una puesta en escena cargada de dardos envenenados trufados de cargas verbales propias del discurso más rancio y duro que se ha oído hasta el momento en la precampaña. En el PSOE de Andalucía no faltaba quien ironizaba con que Aguirre había hecho ejercicios de precalentamiento en Málaga para la posterior de Madrid.
Andalucía, “adocenada”
No solo acusó al Gobierno andaluz y a sus miembros de caciques sino que además expresó que en su opinión “Andalucía está adocenada”.
La respuesta del PSOE
Ante estas graves descalificaciones e invectivas fuera de tono, la respuesta no se ha hecho esperar desde los más altos representantes del PSOE de Andalucía y desde el Gobierno andaluz.
“Fuerte y rechazable”
El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección por el PSOE-A, Manuel Chaves, se manifestaba especialmente enojado por la serie de improperios lanzados por la Presidenta de la Comunidad de Madrid: “ Es fuerte, lamentable y absolutamente rechazable que una presidenta de otra Comunidad Autónoma venga a Andalucía a insultar a sus ciudadanos ”.
Trabajadores y sindicalistas
El PSOE andaluz pide una rectificación, por lo que considera una ofensa a la memoria de los andaluces al utilizar, a su juicio, de manera demagógica y maniquea el concepto de caciquismo. A Aguirre le han llovido reproches desde toda la cúpula del PSOE. El Consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, lamentó que la “marquesa Aguirre” rechace que Andalucía esté gobernada por “plebeyos” y le exigió que muestre respeto por los andaluces, ya que "no puede venir a Andalucía a insultar y a decir que los andaluces votan a caciques". Estas declaraciones son "insultantes", puesto que está diciendo que "los trabajadores, sindicalistas, profesores y jóvenes que conforman las listas del PSOE son unos caciques".
Miedo a la marquesa
Calificó de gravísima la afirmación de que Andalucía está "adocenada", es decir, "incluir a alguien en gente de categoría inferior, volver a alguien de categoría inferior". "La señora Aguirre e
Calificó a Andalucía de “adocenada” y, a la Junta, de “caciques socialistas”
Indignación en el PSOE ante las ofensas de Espe a Andalucía
AITANA MARÍN
Aguirre, la cólera de Dios es un excelente film de Werner Herzog que narra cómo, en 1560, poco después de la destrucción del imperio inca, una expedición española parte de las montañas de Perú rumbo a las selvas del Amazonas, en busca de la legendaria tierra de El Dorado.
Cierta similitud en el título y el objetivo hubo en la visita a Andalucía de una encolerizada Esperanza Aguirre que parece que arribó en Málaga con el objeto de dejar su impronta de dirigente dura y sin escrúpulos en El Dorado andaluz con el que sueña o más bien delira con alcanzar su compañero Arenas.
“Arañazos electorales”
Vino, vio y ofendió. Ese sería el compendio de la fugaz visita de Esperanza Aguirre a Málaga en apoyo de Javier Arenas, en la precampaña andaluza. Ayer, la sede de los socialistas andaluces transpiraba enojo al entender que la Presidenta de la Comunidad de Madrid había traspasado esa delgada línea que separa la crítica electoral de la ofensa, mofa y humillación de unas instituciones legítimas y de unos representantes de un pueblo. No creen que a Javier Arenas le convenga más visitas de este tipo de dirigentes populares y afirman que Javier Arenas pensará que con compañeras de partido así para que quiere enemigos políticos. Sin embargo, Arenas, ante el alud de críticas y exigencias de retirada de las ofensas, ha apoyado a la lideresa y calificado el hecho de “pequeños arañazos electorales”.
“Caciques socialistas”
Aguirre, en su visita a Málaga, afirmó que había que “acabar con los caciques socialistas en Andalucía”.
Ejercicios de calentamiento
Horas antes de su reunión en Génova con Rajoy y Gallardón, la lideresa escenificaba en la capital malacitana toda una puesta en escena cargada de dardos envenenados trufados de cargas verbales propias del discurso más rancio y duro que se ha oído hasta el momento en la precampaña. En el PSOE de Andalucía no faltaba quien ironizaba con que Aguirre había hecho ejercicios de precalentamiento en Málaga para la posterior de Madrid.
Andalucía, “adocenada”
No solo acusó al Gobierno andaluz y a sus miembros de caciques sino que además expresó que en su opinión “Andalucía está adocenada”.
La respuesta del PSOE
Ante estas graves descalificaciones e invectivas fuera de tono, la respuesta no se ha hecho esperar desde los más altos representantes del PSOE de Andalucía y desde el Gobierno andaluz.
“Fuerte y rechazable”
El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección por el PSOE-A, Manuel Chaves, se manifestaba especialmente enojado por la serie de improperios lanzados por la Presidenta de la Comunidad de Madrid: “ Es fuerte, lamentable y absolutamente rechazable que una presidenta de otra Comunidad Autónoma venga a Andalucía a insultar a sus ciudadanos ”.
Trabajadores y sindicalistas
El PSOE andaluz pide una rectificación, por lo que considera una ofensa a la memoria de los andaluces al utilizar, a su juicio, de manera demagógica y maniquea el concepto de caciquismo. A Aguirre le han llovido reproches desde toda la cúpula del PSOE. El Consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, lamentó que la “marquesa Aguirre” rechace que Andalucía esté gobernada por “plebeyos” y le exigió que muestre respeto por los andaluces, ya que "no puede venir a Andalucía a insultar y a decir que los andaluces votan a caciques". Estas declaraciones son "insultantes", puesto que está diciendo que "los trabajadores, sindicalistas, profesores y jóvenes que conforman las listas del PSOE son unos caciques".
Miedo a la marquesa
Calificó de gravísima la afirmación de que Andalucía está "adocenada", es decir, "incluir a alguien en gente de categoría inferior, volver a alguien de categoría inferior". "La señora Aguirre es marquesa y muy rica, sin embargo, en democracia nadie tiene una categoría inferior por lo que vota". Puso en duda que Arenas desdiga estas calificaciones, ya que “teme enfrentarse a la señora marquesa para que le pase lo mismo que a Gallardón".
Insulto contra la inteligencia
En el mismo sentido, el secretario de Organización del PSOE de Andalucía, Luis Pizarro, habló del “silencio cómplice” de Javier Arenas, ante “el insulto y la ofensa de Aguirre. Calificó de insulto “contra la inteligencia y la memoria” de los andaluces al utilizar ésta “de manera demagógica y maniquea” el concepto de caciquismo. Según Pizarro, “es muy triste ver al presidente del PP-A permitir una nueva mofa contra la dignidad del pueblo andaluz y reírle la gracia a Aguirre”.
Los señoritos de antaño
Exigió una rectificación y disculpa por sus manifestaciones. “Es un insulto intolerable porque los andaluces saben bien que los caciques de antaño, los señoritos a caballo, y la derecha rancia se encuentran cómodamente integrada en las filas del PP”, Concluyó con la afirmación que “de caciques, la derecha sí que sabe mucho y eso lo saben bien los andalucess marquesa y muy rica, sin embargo, en democracia nadie tiene una categoría inferior por lo que vota". Puso en duda que Arenas desdiga estas calificaciones, ya que “teme enfrentarse a la señora marquesa para que le pase lo mismo que a Gallardón".
Insulto contra la inteligencia
En el mismo sentido, el secretario de Organización del PSOE de Andalucía, Luis Pizarro, habló del “silencio cómplice” de Javier Arenas, ante “el insulto y la ofensa de Aguirre. Calificó de insulto “contra la inteligencia y la memoria” de los andaluces al utilizar ésta “de manera demagógica y maniquea” el concepto de caciquismo. Según Pizarro, “es muy triste ver al presidente del PP-A permitir una nueva mofa contra la dignidad del pueblo andaluz y reírle la gracia a Aguirre”.
Los señoritos de antaño
Exigió una rectificación y disculpa por sus manifestaciones. “Es un insulto intolerable porque los andaluces saben bien que los caciques de antaño, los señoritos a caballo, y la derecha rancia se encuentran cómodamente integrada en las filas del PP”, Concluyó con la afirmación que “de caciques, la derecha sí que sabe mucho y eso lo saben bien los andaluces
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